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22 de febrero de 2026
Politica
Hurlingham

La “historia desobediente” que se abrazó con la madre de Floreal Avellaneda

• Iris Avellaneda recibió a la hija de un represor que pidió perdón por el crimen de Floreal Avellaneda. • El encuentro, a 50 años del golpe, refuerza la lucha por Memoria, Verdad y Justicia. • Ejemplo de reparación y empatía en Argentina 🇦🇷

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El pasado 14 de febrero, Iris Avellaneda, reconocida militante por los derechos humanos y madre de Floreal Avellaneda, recibió en su casa de Hurlingham a Mirta Arévalo, hija del general Miguel Ángel Clodoveo Arévalo, uno de los represores implicados en el secuestro y asesinato de su hijo durante la última dictadura militar argentina. Mirta, acompañada por su hijo Santiago, pidió perdón en nombre de su padre, quien integró el grupo de tareas responsable del crimen en 1976.

Floreal Avellaneda, conocido como "El Negrito", fue secuestrado junto a su madre el 15 de abril de 1976 por un grupo de tareas del Ejército que buscaba a su padre, militante comunista y delegado sindical. Ambos fueron llevados a la Comisaría de Villa Martelli y luego al centro clandestino de detención "El Campito" en Campo de Mayo, donde sufrieron torturas. Iris fue liberada en 1978, pero Floreal fue hallado muerto en las costas uruguayas, con signos de empalamiento, pocos días antes de cumplir 16 años. Su cuerpo volvió a desaparecer tras ser depositado en un cementerio de Montevideo.

En 2009, el Tribunal Oral Federal número 1 de San Martín condenó a varios responsables, entre ellos Omar Riveros, Fernando Verplaetsen, Osvaldo García, César Fragni, Raúl Harsich y Alberto Aneto. La implicación de Arévalo quedó probada, aunque el militar murió en 1982 durante la Guerra de Malvinas, sin responder por sus crímenes.

El encuentro entre Iris y Mirta se produjo en un contexto de creciente negacionismo sobre los crímenes de la dictadura, según la dirigente de la Liga Argentina por los Derechos Humanos. Mirta, quien tenía cinco años cuando su padre falleció, expresó su solidaridad y empatía con Iris, y ambas acordaron mantener el legado de Floreal Avellaneda. Santiago, el hijo de Mirta, relató cómo la historia de Floreal y la lucha de los organismos de derechos humanos lo inspiraron a estudiar abogacía.

Iris Avellaneda continúa activa en la defensa de la memoria histórica, impulsando la creación de espacios de memoria en Campo de Mayo y participando en actos conmemorativos. El caso de Floreal Avellaneda sigue siendo emblemático en la lucha por Memoria, Verdad y Justicia, y es recordado tanto por organismos de derechos humanos como en la educación pública. La postura de familiares de represores que repudian los delitos de sus progenitores, como Mirta Arévalo, representa un avance en el proceso de reparación y reconciliación social.