Porro y sus amigos gendarmes
• Más de 60 despidos en la CNEA generan fuerte conflicto y protestas. • Gobierno defiende la medida como "modernización"; gremios denuncian desmantelamiento. • Se paraliza el proyecto CAREM y avanza inversión privada extranjera en sector nuclear.



Más de 60 trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) fueron despedidos esta semana, en una medida que generó protestas gremiales y un fuerte operativo de seguridad en la sede central del organismo. El gobierno nacional, a través del presidente de la CNEA, Martín Porro, justificó la decisión como parte de un proceso de modernización y reorganización interna, asegurando que "no hubo despidos de personal científico ni estratégico". Sin embargo, gremios y trabajadores desmintieron esta versión, señalando que entre los desvinculados hay técnicos y profesionales altamente calificados, como la única operadora de un microscopio electrónico de barrido acreditado en normas internacionales.
La medida se enmarca en un contexto de ajuste presupuestario: el presupuesto de la CNEA cayó cerca de un 33% desde 2023 y, según informes sindicales, el organismo ha perdido casi 600 trabajadores en los últimos años. La noticia de los despidos coincidió con la visita de directivos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a Bariloche, donde trabajadores entregaron una carta denunciando el vaciamiento del sector.
En paralelo, el gobierno anunció junto a la empresa Meitner Energy, de capitales estadounidenses, la construcción de un reactor modular de 300 MW, con una inversión estimada de 1.200 millones de dólares. Este proyecto privado avanza mientras el CAREM, el primer reactor modular de diseño nacional, permanece paralizado por falta de presupuesto, pese a estar declarado de interés nacional por ley.
La política oficial prioriza la inversión privada y la alineación con Estados Unidos, en detrimento de proyectos nacionales y de la cooperación con otros países como China y Rusia. Un acuerdo bilateral reciente limita la adquisición de tecnología nuclear de estos países, lo que ha sido interpretado como parte de una estrategia geopolítica más amplia.
Gremios, trabajadores y legisladores opositores advierten que el proceso en curso implica la pérdida de soberanía tecnológica y científica, y denuncian un vaciamiento del sector nuclear argentino. El gobierno, por su parte, sostiene que busca mayor eficiencia y dinamismo en la gestión del organismo. El conflicto continúa, con asambleas y reclamos por la reincorporación de los despedidos, mientras la comunidad científica internacional observa con preocupación el futuro del sector nuclear argentino.
Artículos Relacionados

La Cancillería sigue sin respuesta ante el buque de guerra británico que ingresó al Mar Argentino
15 de julio de 2026

El Gobierno avaló un salario mínimo inicial de $2.133.000 en paritarias tras anunciar la inflación de julio
15 de julio de 2026

Un cura conectó un tomacorriente al portón de su casa, le dio una descarga eléctrica a un menor y ahora irá a juicio
14 de julio de 2026
Fuentes
Análisis de Fuentes
Comparación entre las fuentes de información utilizadas para este análisis en diferentes dimensiones.