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1 de abril de 2026
Seguridad
San Isidro

Usó el dinero de las joyas de su hija muerta en Ibiza para pagar una estafa de presos y empleados infieles

- Mujer de San Isidro fue estafada tras la muerte de su hija en Ibiza - Usó dinero de joyas familiares para transferir $1,2M y USD 1900 - La estafa fue orquestada desde una cárcel bonaerense - Hay detenidos y allanamientos en curso

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Una vecina de San Isidro fue víctima de una compleja estafa telefónica, perpetrada por internos de la Unidad Carcelaria Nº24 de Florencio Varela, poco después de la trágica muerte de su hija en Ibiza. La mujer, identificada como Susana C., recibió a principios de febrero un llamado de un hombre que, haciéndose pasar por su hijo, le solicitó dinero urgente. El engaño fue creíble porque el perfil de WhatsApp utilizado mostraba la foto real de su hijo, lo que llevó a la víctima a transferir 1.239.000 pesos y 1.900 dólares a cuentas designadas por los estafadores.

Ante la falta de fondos, Susana decidió utilizar el dinero obtenido por el empeño de las joyas de su hija fallecida, Florencia Bollini, como último recurso para ayudar al supuesto familiar. Solo después de realizar las transferencias, la mujer se comunicó con su hijo verdadero y descubrió que había sido engañada.

La investigación, liderada por el fiscal Patricio Ferrari y la DDI de San Isidro, determinó que la maniobra fue coordinada desde la cárcel por Alan Javier Miñarro y Jonatán Fabricio Ganza Del Moral, quienes contaron con la colaboración de Brenda Acosta, pareja de uno de los internos, que facilitó sus cuentas bancarias para recibir el dinero. Además, se sospecha de la participación de una exempleada doméstica y un pintor que habían trabajado en la casa de la víctima, quienes podrían haber facilitado información clave para la estafa.

Durante los allanamientos en la celda de los internos, la policía secuestró siete teléfonos celulares, tarjetas SIM y dos relojes inteligentes. También se realizaron registros en domicilios de Lanús y Maquinista Savio, donde residirían los presuntos cómplices externos.

El caso pone en evidencia la vulnerabilidad de personas en duelo ante delitos de ingeniería social y la persistencia de estafas organizadas desde cárceles argentinas. Las autoridades subrayan la importancia de reforzar los controles en los penales y de brindar mayor protección a quienes atraviesan situaciones de fragilidad emocional.