¿Las cenizas de los Andes impulsaron la evolución de ballenas gigantes? Esto explican los científicos
• Un estudio internacional revela que cenizas volcánicas de los Andes fertilizaron el océano Austral hace 5,3 millones de años, impulsando la evolución de ballenas gigantes y ayudando al enfriamiento global. 🌋🐋 #Ciencia #Evolución



Un estudio internacional publicado en la revista Communications Earth & Environment ha revelado que las cenizas volcánicas de los Andes, hace más de 5,3 millones de años, desempeñaron un papel crucial en la evolución de la vida marina y el clima global. Según la investigación, liderada por Barbara Carrapa de la Universidad de Arizona y con participación de científicos de Argentina, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Chile, la lluvia de nutrientes provenientes de las cenizas fertilizó el océano Austral, impulsando el crecimiento del fitoplancton y, en consecuencia, la evolución de ballenas gigantes.
Pedro DiNezio, científico argentino del Instituto ATLAS de la Universidad de Colorado, explicó que "las cenizas volcánicas llevaron nutrientes al océano y así impulsaron el crecimiento de fitoplancton en el Océano Austral. Como ese alimento estaba lejos de las costas donde vivían las ballenas, se generó una presión evolutiva: para alcanzarlo, comenzaron a viajar más lejos". Este proceso habría favorecido la evolución de ballenas de mayor tamaño, capaces de recorrer largas distancias y aprovechar mejor la abundancia de alimento.
El equipo utilizó modelos computacionales, datos de fósiles, registros de antiguas erupciones y análisis de sedimentos marinos para reconstruir el impacto de las cenizas. Los resultados mostraron que, tras cada llegada de cenizas, el fitoplancton aumentaba significativamente, lo que a su vez permitía al océano capturar más dióxido de carbono y almacenarlo en el fondo marino. Se estima que el dióxido de carbono atmosférico disminuyó hasta 15 partes por millón durante estos episodios, contribuyendo al enfriamiento global.
Los registros fósiles en la costa de Chile evidencian que las ballenas y otros animales marinos prosperaron en los períodos de mayor actividad volcánica. "Los registros fósiles muestran que ecosistemas marinos muy productivos, con muchas ballenas, coincidieron con períodos de fuerte volcanismo. Esto sugiere que las cenizas ayudaron a fertilizar el océano", señaló DiNezio.
Nicolás Cosentino, otro de los autores, subrayó que el objetivo fue evaluar un proceso del pasado, pero advirtió que el hallazgo deja un mensaje para la actualidad: "Un aumento de la actividad volcánica puede impactar en la química y la actividad biológica de los mares". El estudio aporta nuevas pistas sobre cómo los procesos naturales pueden transformar los ecosistemas y el clima, y plantea interrogantes sobre el impacto de la desertificación y el cambio climático en el futuro de los océanos.


