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4 de abril de 2026
Economia
Cipolletti

Amasaba pan en el quincho y lo repartía en bicicleta: así logró abrir su propia panadería

• De hobby a emprendimiento: Milka abrió "Cara Sucia", su panadería artesanal en Cipolletti. • Superó desafíos y apostó por calidad y tradición. • El apoyo familiar fue clave en su crecimiento. 🥖🚲

Amasaba pan en el quincho y lo repartía en bicicleta: así logró abrir su propia panadería

Milka Paulovich, una joven de Cipolletti, logró transformar su pasión por la panadería en un emprendimiento exitoso. Tras años de alternar entre la gastronomía y la programación, Milka regresó a su ciudad natal en 2021 y comenzó a hornear panes en el quincho de la casa de su madre. Lo que empezó como un pasatiempo de fin de semana, repartiendo pedidos en bicicleta, pronto se convirtió en un proyecto en crecimiento gracias al boca a boca y al apoyo incondicional de su familia.

La oportunidad de abrir un local propio surgió cuando una casa familiar quedó disponible. Con la ayuda de su madre y un arquitecto, Milka transformó el espacio en la panadería "Cara Sucia", que abrió sus puertas el 14 de junio de 2025. A pesar de enfrentar contratiempos como la falta de gas y problemas con el equipamiento, la inauguración se llevó a cabo con ingenio y esfuerzo. "Cuando tenés un proyecto y lo querés abrir, te imaginás todo perfecto. Y la verdad que no. Siempre que abrís es un caos", reflexionó Milka sobre el proceso.

"Cara Sucia" se distingue por su apuesta a la calidad y la tradición: utiliza harinas poco comunes, muchas de ellas orgánicas, y procesos de fermentación lenta. El nombre del local es un homenaje a una factura tradicional que marcó la infancia de Milka y simboliza su deseo de recuperar sabores auténticos. Aunque los precios pueden ser más altos que en otras panaderías, la emprendedora sostiene que la calidad es innegociable y que cada producto es elaborado con esmero.

El crecimiento fue paulatino. Al principio, Milka solo contaba con la ayuda de su madre y jornadas extenuantes. Con el tiempo, pudo sumar a su hermana y luego a empleados, consolidando un equipo comprometido. "Mi mamá fue el motor de este proyecto", afirmó Milka, reconociendo el papel clave de su familia en los momentos más difíciles.

En un contexto económico adverso para el sector gastronómico, "Cara Sucia" logró cerrar su primer año con una clientela fiel, sin recurrir a publicidad y apostando al boca a boca. El caso de Milka Paulovich se presenta como un ejemplo de perseverancia, innovación y rescate de la tradición panadera local.

Fuentes

Lmneuquen

1 de abril de 2026

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