Volver a noticias
20 de marzo de 2026
Politica
Buenos Aires

Un militar vinculado a Perón que fue arrojado desde la ventana de su casa y la historia de la primera víctima de la dictadura

• A 50 años del golpe de 1976, se recuerda el asesinato del teniente Bernardo Alberte, primer víctima de la dictadura militar argentina. Su muerte, aún impune, marcó el inicio de una etapa de represión y violencia política. #Memoria #Argentina

Un militar vinculado a Perón que fue arrojado desde la ventana de su casa y la historia de la primera víctima de la dictadura - Image 1
Un militar vinculado a Perón que fue arrojado desde la ventana de su casa y la historia de la primera víctima de la dictadura - Image 2
Un militar vinculado a Perón que fue arrojado desde la ventana de su casa y la historia de la primera víctima de la dictadura - Image 3
1 / 3

El 24 de marzo de 1976, en la madrugada en que se ejecutaba el golpe de Estado en Argentina, el teniente coronel Bernardo Alberte fue asesinado en su departamento de Buenos Aires. Alberte, militar vinculado al peronismo y crítico de las dictaduras, había redactado una carta dirigida al comandante en jefe del Ejército, Jorge Rafael Videla, en la que advertía sobre la inhabilidad de las Fuerzas Armadas para ejercer el poder político y denunciaba la violencia creciente.

Esa noche, un grupo militar irrumpió en su domicilio, amenazó a su familia y lo arrojó por la ventana, provocando su muerte. "Alberte, ¡te venimos a matar!", fue uno de los gritos que escuchó su hija antes del desenlace. La familia fue reducida y testigo del operativo, mientras los militares revisaban la vivienda. La muerte fue caratulada como "suicidio" por la justicia militar, pero la familia denunció asesinato y responsabilizó a Videla y a la cúpula militar.

La investigación judicial fue obstaculizada: catorce jueces se apartaron del caso y la causa fue archivada. En democracia, tras la derogación de las leyes de impunidad, la causa se reabrió y se identificó a algunos responsables, como el general Oscar Guerrero, señalado por la hija de Alberte. Sin embargo, los principales implicados murieron antes de ser juzgados y la causa sigue abierta.

El asesinato de Alberte marcó el inicio de la represión sistemática de la dictadura militar, que dejó miles de víctimas en Argentina. Su caso es símbolo de la lucha por memoria, verdad y justicia, y refleja la persistente impunidad de los crímenes de lesa humanidad en el país.