Una reforma que nunca terminó: el bar La Buena Medida cierra de manera definitiva tras 128 años de historia
• Cierra definitivamente el bar La Buena Medida tras 128 años en Rosario • El local, en reforma desde 2023, nunca reabrió y ahora está en alquiler • Se suma a la ola de cierres de bares históricos en la ciudad
El bar La Buena Medida, uno de los establecimientos más tradicionales de Rosario, cerró sus puertas de manera definitiva tras 128 años de historia. Ubicado en la emblemática esquina de Rioja y Buenos Aires, el local había iniciado una serie de reformas a principios de 2023, pero nunca logró reabrir sus puertas al público. Finalmente, los propietarios decidieron poner el inmueble en alquiler, poniendo fin a las esperanzas de una reapertura.
La noticia fue confirmada por comerciantes y vecinos de la zona, quienes observaron durante meses la falta de avances en la remodelación. "Nunca lo vi abierto. Hace años que está cerrado. Dijeron que iban a abrir pero nunca lo hicieron", relató un comerciante cuyo local funciona a pocos metros del bar. Otro vecino, encargado de una ferretería cercana, señaló que el dueño de La Buena Medida realizaba compras esporádicas de insumos para la obra, pero el movimiento cesó repentinamente.
La Buena Medida era reconocida por su menú abundante, especialmente sus sándwiches de milanesa, y por su estética vintage, que evocaba décadas pasadas. Desde su apertura en 1898, el local funcionó primero como almacén y luego, a partir de 1956, como bar, convirtiéndose en un punto de encuentro para oficinistas, estudiantes y vecinos del microcentro. Fue también el primer bar de Rosario en pasar música, una costumbre que luego se expandió por la ciudad.
El cierre definitivo de La Buena Medida se suma a una serie de bajas recientes entre los bares históricos de Rosario, como Pan y Manteca y la Parrillita de Don Alberto. La crisis económica y las secuelas de la pandemia han impactado fuertemente en el sector gastronómico, acelerando la desaparición de estos espacios emblemáticos.
El cierre de La Buena Medida representa una pérdida significativa para la identidad cultural de Rosario y deja un vacío en la vida social del microcentro, donde durante más de un siglo fue testigo de la historia cotidiana de la ciudad.

