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22 de febrero de 2026
Cultura
Rosario

El pasaje Simeoni pierde otro lugar entrañable para los rosarinos: cierra la parrillita de Don Alberto

• Cierra la emblemática parrillita Don Alberto en Rosario tras más de una década. El local será demolido para un desarrollo inmobiliario, marcando el fin de un histórico punto de encuentro cultural y gastronómico. 🍽️🏙️ #Rosario #Cultura

InfoZen

La tradicional parrillita Don Alberto, ubicada en el pasaje Simeoni en pleno centro de Rosario, cerrará sus puertas el próximo 1° de marzo tras la venta del inmueble donde funcionaba. El local, que durante décadas fue un punto de encuentro para generaciones de rosarinos y un referente de la vida cultural y gastronómica de la ciudad, será demolido para dar paso a un nuevo desarrollo inmobiliario, según confirmó su dueño, Jorge Zappala.

Zappala, quien estuvo al frente del negocio por más de una década, explicó que la decisión no estuvo en sus manos, ya que el propietario del inmueble reside fuera del país y optó por vender la propiedad. "Yo no puedo hacer nada. Los valores cada vez son más altos y ni por asomo podía hacer una oferta para tratar de retener el lugar", lamentó el comerciante, quien además expresó su preocupación por el futuro laboral a sus casi 60 años: "¿Quién va a tomar una persona a mi edad?".

El cierre de Don Alberto se suma a otros movimientos recientes en la zona, como el bar Jekyll & Hyde, que cerró en 2021 para dar lugar a un edificio. El pasaje Simeoni, conocido por su impronta gastronómica y nocturna, está experimentando una transformación hacia el desarrollo inmobiliario, impulsada por su ubicación estratégica cerca del microcentro comercial.

La parrillita de Don Alberto fue mucho más que un restaurante: funcionó como refugio de la bohemia rosarina y punto de reunión de intelectuales y artistas locales, como Aldo Oliva y Juan José Saer. En 2024, la importancia del local quedó reflejada en la novela "La parrillita" de Roberto Retamoso, que lo convirtió en escenario literario y existencial.

El cierre ha generado numerosas expresiones de tristeza y nostalgia entre los habitués y vecinos. "Nos sentimos, y nos hacen sentir, parte de esa familia", escribió una usuaria en redes sociales, reflejando el sentimiento de pertenencia que generaba el lugar. El caso de Don Alberto se suma a una tendencia de reemplazo de espacios tradicionales y culturales por nuevos desarrollos inmobiliarios, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de la identidad urbana y la memoria colectiva en Rosario.