Volver a noticias
20 de abril de 2025
Seguridad
San Isidro

“Decime y armamos show”: la inteligencia que hacía con su celular el jefe de la “Banda del Millón” desde la cárcel

🔍 Desde prisión, Brandon Brites lideraba la "Banda del Millón" usando tecnología para planificar robos en el norte del GBA. La banda, conocida por su violencia, fue desarticulada tras una investigación que reveló chats y herramientas usadas para espiar a las víctimas.

“Decime y armamos show”: la inteligencia que hacía con su celular el jefe de la “Banda del Millón” desde la cárcel - Image 1
“Decime y armamos show”: la inteligencia que hacía con su celular el jefe de la “Banda del Millón” desde la cárcel - Image 2
“Decime y armamos show”: la inteligencia que hacía con su celular el jefe de la “Banda del Millón” desde la cárcel - Image 3
1 / 3

La "Banda del Millón", conocida por sus violentos robos en la zona norte del Gran Buenos Aires, ha sido parcialmente desarticulada tras una investigación que reveló el uso de tecnología y redes sociales para planificar sus crímenes. El líder de la banda, Brandon Brites, de 19 años, operaba desde prisión utilizando un celular para coordinar los asaltos.

La organización, compuesta por menores y mayores de edad provenientes de La Cava, en Beccar, se especializaba en robar ahorros en dólares de adultos mayores. Entre sus crímenes más notorios se encuentra el asesinato del empresario Jorge De Marco en marzo de 2024. Brites fue arrestado en noviembre de 2024 y nuevamente en marzo de 2025, tras un robo al exjuez federal Guillermo Rivarola.

Durante una requisa en su celda en la Unidad Penitenciaria N°57 de Campana, las autoridades encontraron un celular que contenía evidencia clave. Brites utilizaba herramientas como Telexplorer y Nosis para obtener información detallada sobre las víctimas, incluyendo direcciones, movimientos financieros y puntos de acceso a las viviendas. Además, enviaba fotos de las casas y coordinaba los robos a través de chats y videollamadas con sus cómplices.

Uno de los roles clave en la banda era desempeñado por Sofía Gómez, pareja de Brites, quien actuaba como "cobradora". Gómez recibía el dinero obtenido en los robos y lo distribuía entre los miembros de la banda. En el caso del robo al exjuez Rivarola, Brites pactó recibir 1.500 dólares, aunque finalmente obtuvo 1.400, lo que generó tensiones entre los miembros.

Las conversaciones entre Brites y sus cómplices, recuperadas por los investigadores, revelaron un alto nivel de planificación y cinismo. En una de ellas, Brites discutía detalles del robo con su novia, quien lo reprendió por su exposición en redes sociales y el uso constante del celular para coordinar los crímenes.

El fiscal Patricio Ferrari, a cargo del caso, destacó la inteligencia de Brites y su capacidad para liderar la banda desde prisión. La comunidad local, por su parte, expresó temor y exigió mayor seguridad en la zona. Expertos en criminología señalaron que este caso evidencia un cambio en las tácticas delictivas, con un mayor uso de tecnología para planificar y ejecutar crímenes.

Las autoridades continúan investigando posibles conexiones de la banda con otros delitos en la región, mientras que los imputados enfrentan cargos por robo agravado, asociación ilícita y homicidio. Este caso pone de manifiesto la necesidad de reforzar los controles en las cárceles y de implementar medidas más efectivas para prevenir el uso de tecnología en actividades delictivas.