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19 de abril de 2025
Seguridad
Mendoza

Por qué el cielo de Mendoza se ilumina y se llena de estruendos cuando el reloj marca la medianoche

🔴 Cada medianoche, fuegos artificiales iluminan el cielo de Mendoza. Vecinos denuncian que están vinculados a la venta de drogas y marcan territorio entre bandas. 🚨 El fenómeno preocupa por su impacto en la seguridad y el bienestar de la comunidad. #Mendoza #Seguridad

En el Gran Mendoza, un fenómeno nocturno ha generado preocupación entre los vecinos: cada medianoche, el cielo se ilumina con fuegos artificiales que, según testimonios, estarían vinculados a la venta de drogas. Este espectáculo, que dura aproximadamente dos minutos, se repite diariamente y ha sido asociado con la presencia de búnkers de estupefacientes en la zona.

Los vecinos han señalado que, tras las detonaciones, es común observar la llegada de autos y motos al lugar, lo que refuerza la teoría de que los fuegos artificiales son una señal para compradores o una forma de marcar territorio entre bandas. "Ahí se venden drogas", afirman los residentes, quienes también reportan ruidos de caños de escape y, en ocasiones, detonaciones de armas de fuego.

Este fenómeno, que comenzó a observarse en Mendoza tras la pandemia, parece haber sido inspirado por prácticas similares en Rosario. Según los testimonios, la venta de drogas ha pasado de concentrarse en zonas marginales a extenderse a áreas residenciales del Gran Mendoza. Aunque algunos sugieren que las luces podrían ser parte de celebraciones, la repetición diaria en los mismos lugares descarta esta posibilidad.

La policía, aunque reconoce el problema, enfrenta dificultades para erradicarlo debido a la movilidad de los puntos de venta. Mientras tanto, el uso de fuegos artificiales genera un impacto negativo en personas con autismo, bebés, adultos mayores y animales, lo que ha llevado a activistas a exigir mayor regulación.

El fenómeno sigue siendo un desafío para las autoridades locales, quienes deben enfrentar no solo el problema de la venta de drogas, sino también las consecuencias sociales y de seguridad que este genera. Los vecinos, por su parte, continúan exigiendo soluciones para recuperar la tranquilidad en sus barrios.