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11 de febrero de 2026
Economia
Argentina

La Anónima acusa el freno del consumo y sufre un salto de casi siete veces en la morosidad

• La Anónima enfrenta caída del consumo y morosidad récord • Ventas en supermercados bajan 4,22%, morosidad sube casi 7 veces • Negocio frigorífico crece 57,71% y compensa parcialmente • Rentabilidad bajo presión #Economía #Argentina

La Anónima acusa el freno del consumo y sufre un salto de casi siete veces en la morosidad

La cadena de supermercados La Anónima, una de las más importantes de Argentina, atraviesa un momento complejo tras presentar su balance anual. La compañía informó una caída del 4,22% en las ventas de su principal segmento, los supermercados, que representan más del 87% de su facturación. Este retroceso se produjo a pesar de la apertura de nuevas sucursales en distintas regiones del país, lo que evidencia la debilidad del consumo en el mercado interno.

El dato más preocupante del informe es el salto en la morosidad: los créditos incobrables se multiplicaron casi siete veces en un año, alcanzando los $19.255 millones frente a los $2.830 millones del período anterior. Este fenómeno, según la empresa, está directamente vinculado al deterioro del poder adquisitivo de los hogares y a la fragilidad financiera de los clientes, en un contexto de ajuste económico y caída de la demanda.

La rentabilidad de La Anónima también se vio fuertemente afectada. La ganancia neta del período fue de $9.709 millones, apenas el 0,65% de los ingresos, muy por debajo del 1,71% registrado el año anterior. El resultado antes de impuestos cayó de $34.426 millones a $7.475 millones, reflejando la presión sobre los márgenes de la empresa.

En contraste, el negocio frigorífico de la compañía mostró un desempeño positivo, con un crecimiento del 57,71% en las ventas gracias al aumento de los precios internacionales y el mayor volumen exportado. Este segmento, aunque representa menos del 12% de los ingresos, permitió compensar parcialmente la caída en supermercados y consolidó su importancia dentro del grupo.

El segmento financiero, vinculado a tarjetas de crédito, también creció más del 100%, aunque su peso en la facturación total sigue siendo marginal. Los costos laborales aumentaron 9,77% debido a acuerdos paritarios y ajustes operativos, lo que obligó a la empresa a adaptar su estructura a la menor actividad en algunas sucursales.

De cara al futuro, La Anónima enfrenta el desafío de recuperar el volumen de ventas en supermercados y contener el riesgo crediticio, en un contexto donde la recuperación del consumo aún no se consolida. La diversificación hacia el negocio frigorífico aparece como una estrategia clave para sostener la facturación, aunque la rentabilidad general sigue bajo presión por el deterioro del mercado interno y el aumento de los incobrables.