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27 de diciembre de 2025
Cultura
Neuquén

Vascos en la Patagonia y una tradición que persiste en la sidra

• La cultura vasca sigue viva en la Patagonia argentina 🇦🇷 • Sidra artesanal, caminatas y comidas típicas mantienen la tradición • Asociaciones como Baskos de la Confluencia impulsan actividades culturales

Vascos en la Patagonia y una tradición que persiste en la sidra

La presencia vasca en la Patagonia argentina continúa siendo un pilar cultural gracias a la labor de asociaciones y familias que mantienen vivas sus tradiciones. Desde finales del siglo XIX, la inmigración vasca ha dejado una marca indeleble en la región, especialmente en actividades rurales como la fruticultura y la ganadería ovina. En la actualidad, la Asociación Baskos de la Confluencia, ubicada en el Alto Valle, se ha convertido en un referente para quienes desean preservar y celebrar la herencia vasca.

Gabriela Allaria, presidenta de la asociación, explicó que las casas vascas surgieron como espacios de contención y encuentro para los inmigrantes, permitiéndoles mantener sus costumbres lejos de su tierra natal. "Nos organizamos en grupos para mantener nuestras costumbres y así surgen estas casas vascas", señaló Allaria, quien también destacó la importancia de actividades como caminatas, comidas típicas y clases de idioma para fortalecer la identidad cultural.

La sidra, bebida emblemática del País Vasco, ha encontrado en la Patagonia un nuevo hogar. Xabier Aguirre, productor de la sidra Txapela, relató cómo la tradición sidrera se adaptó a la región utilizando manzanas locales y técnicas de doble fermentación aprendidas en San Sebastián. "Me propuse hacer la misma sidra que en el País Vasco, pero con manzanas de acá", afirmó Aguirre. La sidra Txapela se caracteriza por no tener azúcar ni gas añadido y se sirve mediante la técnica de escanciar, que libera sus aromas y efervescencia.

La comunidad vasca en la Patagonia también mantiene vivas otras costumbres, como el "chiquiteo" (ir de bar en bar) y la preparación de pintxos. Estas prácticas, junto con la transmisión de recetas y el uso del euskera, refuerzan el sentido de pertenencia y la conexión con las raíces.

Argentina alberga más de la mitad de las casas vascas fuera del País Vasco, lo que evidencia la magnitud de la diáspora y la fortaleza de su cultura. La integración de la tradición vasca con la identidad local ha permitido que estas costumbres perduren y se adapten a nuevas generaciones, consolidando un legado que sigue creciendo en la Patagonia.