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12 de junio de 2026
Seguridad
La Plata

Mató a su prima, la enterró debajo de una calesita en La Plata y al ser detenido declaró: "Si no era mía, no era de nadie"

🔴 Crimen en La Plata: Miguel Torres Alonso asesinó y descuartizó a su prima Magdalena Torres en 2002. Fue condenado a perpetua, pero recuperó la libertad tras 12 años. El caso conmocionó a la ciudad y expuso un vínculo secreto entre víctima y victimario.

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El asesinato de Magdalena Edith Torres, ocurrido en enero de 2002 en la ciudad de La Plata, continúa siendo uno de los crímenes más estremecedores de la historia reciente local. La joven, de 22 años, fue encontrada descuartizada y enterrada bajo una calesita en el Paseo del Bosque, tras una intensa búsqueda que mantuvo en vilo a su familia y a la comunidad.

La investigación reveló que el autor del crimen fue su primo, Miguel Torres Alonso, quien había mantenido una relación secreta con la víctima. Según los testimonios y pruebas recabadas, Magdalena había decidido terminar el vínculo para iniciar una nueva relación sentimental, lo que motivó la reacción violenta de Miguel. El día del asesinato, la joven se dirigió a la calesita donde trabajaba su primo para hablar con él y dejar en claro el fin de la relación. Allí, Miguel la atacó con un hierro, la mutiló y ocultó el cuerpo en una fosa previamente cavada.

La desaparición de Magdalena fue denunciada por su madre, quien notó la ausencia de su hija y la actitud sospechosa de Miguel, que intentó regresar a Santiago del Estero y se comunicó varias veces con la familia fingiendo preocupación. El hallazgo del cuerpo se produjo diez días después, cuando el dueño de la calesita notó tierra removida y frazadas ensangrentadas en el lugar.

Durante el juicio oral, Miguel admitió la relación y el ataque, aunque intentó justificar su accionar por una supuesta provocación. Sin embargo, la Justicia determinó que el crimen fue premeditado y cometido con ensañamiento, ya que la víctima fue mutilada mientras aún estaba viva. En octubre de 2004, el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de La Plata condenó a Miguel Torres Alonso a prisión perpetua por homicidio calificado por alevosía.

A pesar de la gravedad del delito, Miguel recuperó la libertad en 2014 tras cumplir 12 años de condena, lo que generó indignación en la familia de la víctima y en la sociedad platense. El caso sigue siendo recordado como un ejemplo de violencia extrema en el ámbito familiar y plantea interrogantes sobre la duración de las penas en crímenes de esta magnitud.