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20 de abril de 2026
Cultura
Neuquén

La historia de Témpano: la locura de Lilo Ligato que trajo el hielo de Las Vegas a las bardas neuquinas

• En los años 80, Neuquén tuvo su única pista de hielo: Témpano, creada por Lilo Ligato y Emilio Fernández. • Fue epicentro social y deportivo, impulsando el hockey local. • Hoy, solo queda el recuerdo de una época única en la ciudad. ⛸️❄️

La historia de Témpano: la locura de Lilo Ligato que trajo el hielo de Las Vegas a las bardas neuquinas

En la década del 80, la ciudad de Neuquén fue testigo de una iniciativa singular: la creación de Témpano, la primera y única pista de patinaje sobre hielo de la capital provincial. El proyecto fue impulsado por Pascual Lilo Ligato, un inmigrante calabrés, y su socio Emilio Fernández, quienes lograron transformar un terreno baldío en la intersección de Leloir y Santa Fe en un centro social y deportivo sin precedentes para la región.

La idea surgió tras un viaje de Ligato a Las Vegas, donde quedó fascinado por las pistas de hielo. A su regreso, y aprovechando su experiencia en refrigeración industrial, convenció a la municipalidad de cederle el terreno por diez años, con la condición de construir una infraestructura que beneficiara a la comunidad. Así nació Témpano en 1987, que rápidamente se convirtió en un punto de encuentro para familias, jóvenes y niños, y en el epicentro de la vida social neuquina.

El furor por la pista fue tal que impulsó la formación de equipos locales de hockey sobre hielo, como Los Panteras y Quimey, y motivó la llegada de patines importados desde Estados Unidos. "Era el epicentro donde confluía toda la juventud", recuerda Gabriel Dipp, uno de los primeros jugadores. Además de los deportes, Témpano fue escenario de competencias, fiestas y hasta carreras de motos sobre hielo, consolidando su lugar en la memoria colectiva de la ciudad.

Sin embargo, el éxito inicial enfrentó desafíos, como la pavimentación de la calle Leloir, que dificultó el acceso y provocó una baja temporal en la concurrencia. A pesar de estos obstáculos, la pista mantuvo su popularidad durante años, hasta que la concesión municipal expiró y el predio fue demolido para dar paso a nuevos desarrollos urbanos.

El legado de Témpano perdura en los recuerdos de quienes vivieron esa época y en la historia de Neuquén, como un ejemplo de visión, esfuerzo y capacidad de transformar la realidad local. Inspirado por este éxito, Ligato impulsó luego "La Colonia" en Centenario, con otra pista de hielo, aunque nada igualó la mística de la original. Hoy, donde antes resonaban las cuchillas sobre el hielo, se alzan edificios modernos, pero el espíritu de Témpano sigue vivo en la memoria de la ciudad.