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6 de enero de 2026
Salud
Mar del Plata

Un investigador del CONICET comprobó que leer obras literarias incide en el rendimiento escolar de alumnos de todos los niveles

- Un estudio del CONICET revela que leer literatura compleja, como Borges o el Martín Fierro, mejora la comprensión lectora en estudiantes de todos los niveles 📚 - Estrategias pedagógicas activas son clave para el éxito educativo.

Un estudio realizado por José María Gil, investigador del CONICET y docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata, ha demostrado que la lectura de obras literarias complejas, como las de Jorge Luis Borges y el Martín Fierro, acompañada de estrategias pedagógicas específicas, mejora notablemente la comprensión lectora de estudiantes de todos los niveles educativos. Los resultados, publicados en revistas académicas internacionales, desafían la creencia de que los textos literarios difíciles son inaccesibles para alumnos de primaria y secundaria, especialmente en contextos de vulnerabilidad social.

Según Gil, "el uso de textos literarios de alta complejidad, trabajados a través de estrategias de mediación de los docentes, favorece la comprensión lectora y la producción de resúmenes en alumnos de primaria y secundaria". En una de las experiencias documentadas, estudiantes de escuelas públicas y privadas de Mar del Plata leyeron el cuento "Tema del traidor y del héroe" de Borges. Aquellos que recibieron apoyo previo, como la visualización de un episodio de Los Simpson con estructura narrativa similar, alcanzaron tasas de comprensión cercanas al 80%, frente a menos del 20% en el grupo sin preparación.

Otra intervención, realizada en una escuela primaria de contexto vulnerable, consistió en la lectura en voz alta y comentada de fragmentos del Martín Fierro. Tras varios meses de trabajo, el 83% de los estudiantes logró identificar los núcleos narrativos principales y producir resúmenes coherentes. Gil subraya que "la dificultad inherente a los textos literarios no constituye un obstáculo, sino una condición de posibilidad para el aprendizaje profundo" y que "la clave no está en simplificar los textos, sino en diseñar mediaciones didácticas adecuadas".

El estudio también pone en cuestión el prejuicio de que los alumnos de sectores populares no pueden enfrentarse a textos complejos, proponiendo que la literatura, trabajada con estrategias activas, es una herramienta de equidad educativa. Además, se destaca que el dominio de la literatura compleja fortalece habilidades transferibles a otros ámbitos académicos y científicos, y recupera el carácter estético y placentero de la lectura. Las investigaciones de Gil, validadas por publicaciones internacionales, abren nuevas perspectivas para la enseñanza de la literatura y la mejora de la comprensión lectora en el sistema educativo argentino.