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19 de abril de 2026
Salud
Rosario

Arrollamientos y muertes: el drama de los maquinistas que no pueden parar el tren

- Maquinistas ferroviarios enfrentan estrés postraumático por arrollamientos en las vías. - El gremio logró que se reconozca como enfermedad laboral. - Rosario y Buenos Aires, zonas críticas por imprudencia y urbanización cercana a las vías.

InfoZen

Los maquinistas de trenes en Argentina enfrentan una realidad compleja y dolorosa: los arrollamientos de personas o vehículos en las vías, muchas veces inevitables por la imposibilidad de frenar a tiempo, generan profundas secuelas psicológicas en los conductores. Esta situación, reconocida por el gremio La Fraternidad y por especialistas médicos, llevó a que el trastorno de estrés postraumático fuera incluido como enfermedad laboral en 2009, tras años de reclamos y estudios realizados por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte.

Horacio Rivadero, referente sindical y experimentado maquinista en Rosario, explica que tras cada siniestro se abre una causa penal para determinar responsabilidades, aunque las cámaras instaladas en las locomotoras suelen demostrar la imposibilidad de evitar el accidente. “Todos los maquinistas tienen algún arrollamiento en su haber, ya sea con personas o con vehículos. Es muy difícil frenar un tren de carga abruptamente”, advierte Rivadero, quien también señala que la mayoría de los casos se concentran en Buenos Aires y Rosario, debido a la alta densidad poblacional y la urbanización cercana a las vías.

El procedimiento actual establece que, tras un arrollamiento, el maquinista es relevado de inmediato y sometido a tratamiento psicológico, con intervención de la aseguradora de riesgos laborales. El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, suele afirmar que un maquinista puede retirarse “con 30 muertes encima”, reflejando la carga emocional que implica la profesión.

Las médicas María Teresa Paz Kohler y Ester Martin, autoras del libro “Verdugos inocentes: estrés postraumático en conductores de trenes”, consideran a los maquinistas como “víctimas obligadas”, ya que sufren un daño psicológico por hechos ajenos a su voluntad. El gremio insiste en la necesidad de medidas preventivas, especialmente en zonas donde la urbanización irregular y la imprudencia en pasos a nivel aumentan el riesgo de tragedias.

La problemática pone en evidencia la urgencia de políticas públicas que garanticen la seguridad en torno a las vías y el acompañamiento psicológico a los trabajadores ferroviarios, quienes, a pesar de no ser responsables directos, cargan con las consecuencias de estos hechos a lo largo de su carrera.